domingo, junio 14, 2009

Freud 3

Saltó dentro de la combada cama, se deslizó entre una sábana rasgada y una delgada manta, y puso el revólver bajo la almohada. Luego cerró los ojos y comenzó a dormirse. Pero algo le tironeába dentro del cerebro, y ya estaba sucediendo otra vez. Estaba pensando en la camarera.
-Vete-le dijo-. Déjame dormir.
Luego fué como un túnel, y ella se alejaba en la oscuridad y él iba detrás. El túnel no tenía fin, y el seguía diciéndole que se fuera, luego oía los pasos alejándose y corría tras ella y le decía que no se fuera. Sin sonidos ella le dijo: -Decídete de una vez, y él dijo: -¿Cómo podría? No se trata de pensar con la cabeza. La cabeza no tiene nada que ver con esto.
De los dos primeros sueños, hay uno donde predomina la acción, el movimiento, y otro más reflexivo y descriptivo. Esto coincide con los rasgos más famosos del estilo de dos de los autores.
Recuerde los 17 asesinatos de Cosecha roja, y, en cambio, al solitario y bapuleado detective a quién le gustaba jugar al ajedrez solo.
Por último: el tercer sueño está narrado en tercera persona, mientras que tanto Marlowe como los detectives de Dashiell Hammer suelen hablar en primera.

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