miércoles, marzo 28, 2007

Sol y Luna

Salió una noche que parecía de día. Ella se sorprendió de encontrarlo tan tarde. El brilló como nunca apenas la vio y se dijo que ese era el momento de hablarle. Lo hizo al oído , en especial para que las estrellas -siempre tan curiosas- no escuchasen. Mientras él le confesaba su amor, en la Tierra, los seres humanos miraron asombrados un eclipse que nadie había anunciado. A partir de ese momento, dias y noches iban a tener sol y luna. Nosotros

sábado, marzo 10, 2007

Salerno, la llegada

Llegaron a Salerno a las cinco de la mañana. Cansados por el viaje, escucharon la mala noticia: no tendrían habitación hasta el mediodía. Dejaron las valijas y salieron a respirar el aire del amanecer en la pequeña ciudad. En realidad desfallecían de sueño y cansancio después de un largo viaje en tren y sin haber cenado. Salerno estaba desierta. Apenas un hombre mayor trotando por la costanera y un empleado que pinchaba a desgano hojas y papeles caídos en el césped. Caminaron unas cuadras hasta que encontraron un barcito que acababa de abrir sus puertas. Se sentaron en una mesa, en la calle. Pidieron dos cafés con leche y decidieron dejar que el tiempo transcurriese con un objetivo: volver al hotel y dormir. Lo consiguieron cerca de la diez de la mañana. El conserje se apiadó de ellos y les ofreció un cuarto hasta que estuviese dispuesto el definitivo. Entraron a la pieza y se acercaron a un gran ventanal. Desde ese cuarto piso pudieron ver Salerno en perspectiva, la costanera, el mar calmo, el parque que se extendía hasta perderse de vista. Finalmente cedieron al agotamiento. Se tiraron en la cama matrimonial y durmieron hasta que el teléfono los desperttó. Ya estaba dispuesta la habitación que les correspondía. Descansados, se sintieron en condiciones de empezar el recorrido por esa especie de antesala de Nápoles los siguientes tres días. Nosotros

sábado, marzo 03, 2007

Una cuestión de sabores

La comida es placer, cariño, afecto. Y compartirla es amistad. Además, los sabores y los olores suelen llevarnos lejos: nos recuerdan momentos, hechos, lugares, personas, tiempos. Perfumes de la casa. Como dice la canción: "de tu olor a tomillo y a cocina". Quien prepara un plato con cariño, está ofreciendo una parte de su historia personal, un tramo de su vida, un pedazo de su memoria. Y quienes lo reciben disfrutan y se sienten queridos. Comer es algo más que satisfacer el estómago. Son todos los sentidos los que participan de una mesa generosa. Este blog se lo dedicamos a Daniela, a quien amamos, buscadora permanente de colores, sabores y perfumes. Nosotros