sábado, julio 26, 2008

Cómo es el maestro Firpo

Este libro contiene frases y comentarios de los alumnos del maestro uruguayo José Maria Firpo, quien los recopiló en este libro que mostramos. Lo que sigue son descripciones de los chicos sobre su maestro.
El maestro es antipático y le va quedando poco pelo.
Hace fuerza para enseñar lo que puede
y cada día inventa cosas má raras que yo no entiendo.
No molesta mucho y tiene todos los dientes.
El maestro es útil, es ágil, es bueno, es más grande que nosotros pero enseña; tiene el cuerpo corpulento.
A veces a mi me hace agarrar cada bronca.
Tiene las orejas como mi tío y la bufanda le llega por la barriga.
A él le gusta la música clásica que es esa que demora en terminar, y también le gusta Anibal Troilo.
Es uno de los que se porta mejor en clase.

viernes, julio 18, 2008

Comienzo de novela

CANTO PRIMERO
Concilio de los dioses
Háblame, Musa, de aquel varón de multiforme ingenio que, después de destruir la sacra ciudad de Troya anduvo peregrinando larguísimo tiempo, vió las poblaciones y conoció las costumbres de muchos hombres y padeció en su ánimo gran número de trabajos en su navegación por el ponto, en cuanto procuraba salvar su vida y la vuelta de sus compañeros a la patria. Mas ni aun así pudo librarlos, como deseaba, y todos perecieron por sus propias locuras. ¡Insensatos! comiéronse las vacas del Sol, hijo de Hiperión; el que no permitió que les llegara el día del regreso. ¡Oh diosa, hija de Zeus! cuéntanos aunque no sea más que una parte de tales cosas.
Ya en aquel tiempo los que habían podido escapar de una muerte horrorosa estaban en sus hogares, salvos de los peligros de la guerra y del mar; y solamente Odiseo, que tan gran necesidad sentía de restituirse a su patria y ver a su consorte, hallábase detenido en hueca gruta por Calipso, la ninfa venerada, la divina entre las deidades, que anhelaba tomarlo por esposo.
nosotros

domingo, julio 06, 2008

Comienzos de novela

En el año de la Encarnación de Nuestro Señor Jesucristo de 1519, yo, Juanillo Ponce, natural de Bustillo del Páramo en el reino de León, me vine con mi señor, el Conde Don Juan a su señorío en Monturque, vecino a Córdoba, la infiel. Y como quiso la suerte que aquel gran señor, el más generoso y amable de los amos, a quien Dios tenga en el Purgatorio, que la lujuria es un pecado menor, muriere a las pocas semanas en los brazos de Eros, por así decirlo, que tan esforzado era en la guerra como en el amor, y no menos animoso pese a sus años, determiné venirme a Sevilla a ejercer mi oficio de truhán y tener así ocasión de probar suerte en las Nuevas Indias descubiertas, ha poco, por el Almirante. Y estando en esta ciudad de los reinos de Usted, divirtiendo con mis artes a la chusma marinera por un mendrugo, supe que se preparaba una expedición al Maluco, y decidí probar suerte en ella. nosotros

Comienzos de novela

Amanece con un cielo muy rojo, como de fuego, aunque el viento sea fresco y húmedo y el horizonte una bruma gris. Los dos hombres han salido a cubierta y son dos caras distintas las que miran hacia la costa, oculta tras la niebla. Los ojos de Stan tienen el color de la bruma; los de Charlie, el del fuego. La brisa salada le salpica los rostros con gotas transparentes. Stan se pasa la lengua por los labios y siente, quizá por última vez en este viaje, el gusto salado del mar. Tiene los ojos celestes, pequeños y rasgados, las orejas abiertas, el pelo lacio y revuelto. Un aire de angustia lo envuelve y a pesar de sus diecisiete años está acostumbrado a fabricarse sonrisas. Ahora, lejos del circo, lejos de Londres, su cuerpo pequeño está rígido y siente que el miedo le ha caído encima desde alguna parte. nosotros