domingo, junio 14, 2009

Freud 4

Tuvo un sueño espantoso aquella noche, soñé con montones de periódicos viejos que yacían sobre el suelo en algún lugar del bosque, y a todos les faltaba la primera página. Después, cuando yo los alzaba y miraba debajo de ellos, veía asomar del suelo un brazo entero, rígido y muerto, cuya mano sostenía un reluciente y largo caramelo de canela color rojo. !Caramba si me asusté! Me desperté y me tapé bien con las frazadas. Mamá debió llamarme tres veces al día siguiente, tanto sueño tenía.

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