Salió una noche que parecía de día. Ella se sorprendió de encontrarlo tan tarde. El brilló como nunca apenas la vio y se dijo que ese era el momento de hablarle. Lo hizo al oído , en especial para que las estrellas -siempre tan curiosas- no escuchasen. Mientras él le confesaba su amor, en la Tierra, los seres humanos miraron asombrados un eclipse que nadie había anunciado. A partir de ese momento, dias y noches iban a tener sol y luna.
Nosotros
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