domingo, agosto 07, 2005

CATARSIS

Es raro. Los cartoneros nos molestan, pero sabemos que no es justo que vivan asi, pero cuando vamos con nuestro auto por la calle tenemos miedo de matar a uno, pero no es justo que vivan asi, pero igual nos molestan, pero... y asi hasta el infinito. ¿Qué queremos? Que no haya cartoneros, que alguien haga algo (pero no nosotros, claro, que lo hagan otros y pronto). Alguien ideal para pedirle que no haya cartoneros es el gobierno. !Ahi está!, esa es una buena manera de sacarse el problema de encima y sentirse un poco mejor. Lo otro que es raro -aunque tratándose de nuestra sociedad no lo es tanto- es que uno quiera que desaparezcan los cartoneros pero no que desaparezca Cavallo. Es una forma curiosa de pensar. Cavallo fue el gran productor, la gran fábrica de pobres de la Argentina (cartoneros entre otros). Y ahora vuelve a candidatearse el delincuente que después de herirnos, sale de escena y regresa disfrazado de médico para decirnos que él nos va a curar. En fin, por eso la carta que encabeza esta flexión mental: la de la justicia, tan ciega como siempre. Nosotros

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