en su carruaje de principito.
El sol se inclina en elegante reverencia,
presenta sus respetos,
le jura lealtad sin condiciones,
en su honor deja de ser el Rey
y ya no quema:
ahora entibia, cubre,
se hace manta,
cuerpo de madre,
hogar, refugio,
de sol a sol,
por ese niño.
nosotros

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