UNA PROPUESTA, POR CARIDAD
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Es abrumador hacer un recorrido por los graves defectos del ejercicio actual de los medios de difusión masiva. Para no abatirnos, esa visión pide a gritos una propuesta, algún proyecto, alguna salida posible y creíble. Creo que es excesivo, sin embargo, requerir algo así de un solo autor.
(…) Me parece imprescindible partir de la creación de una conciencia mayoritaria acerca de la importancia de los medios de difusión en la vida del país y de sus habitantes. Todos los caminos, desde la charla personal hasta la difusión por la cadena nacional, son válidos, especialmente si se suman unos a otros. Lograda esa conciencia social, surgen dos alternativas:
a) Convocar a través de los partidos políticos a la recopilación de inquietudes para producir una plataforma-proyecto de cada agrupación política en materia de medios de difusión.
b) Confeccionar un padrón con todos lo relacionados con los medios de difusión de todo el país (colaboradores, empleados y dueños, en carácter de individuos) y favorecer su reunión en grupos responsables de la presentación de proyectos.
Una vez alcanzados los proyectos en un plazo preestablecido, otorgar espacios televisivos iguales para la presentación pública de cada uno de ellos.
Convocar a una consulta popular para que la ciudadanía decida el proyecto que prefiere.
Por último, seguir los pasos que en ese momento determine la Constitución para dar carácter de ley al pronunciamiento ciudadano.
(…) Después de todo no sería más que un gran proyecto: la idea de democratizar el área del Poder de la Difusión, tal como otros grandes intentos que son sueños, como el Mercado Común Latinoamericano, cosas concretas como el Mercado Común Europeo o realidades cotidianas. (…) No me parece que tengamos derecho a despreciarnos tanto como para creer que ese sueño es una tontería.
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Carlos Abrevaya escribió estas líneas en su libro “Medios locos” (Ediciones de la Urraca) en 1988. Es increíble su vigencia y lo que hace es reforzar la admiración por aquel querido periodista que vio desde siempre la necesidad de democratizar los medios electrónicos y que llega a soñar con un Mercado Común Latinoamericano, cuando ni se hablaba del actual MERCOSUR. Que esto sirva de homenaje a su memoria.
nosotros
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