sigue siendo fruta prohibida.
Se queda quieta y asombrada,
jugosa y atractiva,
roja pasión sobre el verde.
Irresistible para Adanes y Evas
no ha terminado de morir.
Tentadora, espera nuestras bocas,
seductora nos ofrece el jugo de su carne
hasta el último bocado.
Será al final semilla,
volverá a ser manzana,
la esperaremos el tiempo necesario
y otra vez nuestras bocas
se posarán en ella
para morder la vida que no acaba.
Nosotros
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